La inclusión de parabenos en la formulación de productos cosméticos como crema o champú ayuda a mantenerlos en buen estado, ya que están compuestos por agua y otros ingredientes activos que, sin la incorporación de estos químicos, crean el ambiente ideal para la formación de microorganismos que dañan la fórmula.
Sin embargo, no todos los parabenos están autorizados por ley; actualmente, en algunos casos se evitan por su posible impacto en el sistema hormonal. Si quieres conocer más sobre este importante tema, continúa leyendo.
¿Qué son los parabenos?
Los parabenos son una familia de compuestos químicos que son utilizados en la industria cosmética, farmacéutica y alimentaria. Su función principal es evitar la proliferación de microorganismos como bacterias, hongos y levaduras, garantizando su estabilidad y una vida útil prolongada.
¿Para qué se usan en cosmética?
En la industria cosmética, la función del conservante es fundamental. La gran mayoría de los productos cosméticos, como champú, cremas corporales y lociones, están compuestos por agua y otros ingredientes como lípidos, extractos de plantas, proteínas y azúcares.
La combinación de todos estos elementos, sumada la humedad y la temperatura, crea el ambiente idóneo para la proliferación de microorganismos (levaduras, hongos y bacterias). Para evitar esta contaminación, se agregan los parabenos a la formulación. Su función principal es conservar el producto en buen estado, garantizar la seguridad microbiológica y alargar su vida útil.
Este aspecto facilita establecer la fecha de caducidad del cosmético y hacerlo seguro para su uso, siempre y cuando se utilicen los compuestos químicos y las concentraciones reguladas por la ley.
Tipos de parabenos y cómo reconocerlos en la etiqueta (INCI)
En España y el resto de la Unión Europea (UE) se mantiene un estricto control en cuanto a la fabricación, importación, distribución y comercialización de los productos cosméticos.
Para que el usuario conozca exactamente qué contiene cada producto, la ley obliga a incluir el listado de ingredientes bajo la nomenclatura internacional INCI (International Nomenclature of Cosmetic Ingredients), que es un sistema estandarizado de nombres de ingredientes que pueden contener los productos cosméticos. Asimismo, se deben incluir símbolos cosméticos que le permitirán al usuario tener mayor información sobre las características, composición, uso y fecha de caducidad del producto.
Según la normativa legal europea, solo están permitidos cuatro tipos de parabenos en las formulaciones (incluyendo sus sales, que están dentro de las mismas restricciones). El conjunto de compuestos químicos permitidos se clasifica en dos grandes grupos:
- Parabenos de cadena química corta: la concentración permitida es de hasta 0,4 % de cada uno y un 0,8 % en total en mezclas de parabenos (expresado como ácido). Están indicados para productos como champú, cremas y lociones corporales. Como metilparabeno (methylparaben) y sodium methylparaben; etilparabeno (ethylparaben) y sodium ethylparaben.
- Parabenos de cadena larga: la concentración permitida es de hasta 0,14 % sumando propil- y butilparabeno. Su uso está estrictamente prohibido en productos sin aclarado destinados a la zona del pañal de niños menores de 3 años. Como propilparabeno (propylparaben) y sodium propylparaben, butilparabeno (butylparaben) y sodium butylparaben.
Para reconocer estos químicos en las etiquetas de los productos, es importante saber que INCI ordena los ingredientes según la concentración de mayor a menor si superan el 1 %. Debido a que los conservantes se utilizan en menor proporción, se deberían ubicar en la parte media baja o al final de la etiqueta, pero pueden ir en cualquier orden.
Un ejemplo de cómo se vería en la etiqueta sería:
Aqua, Glycerin, Cetearyl Alcohol, Tocopheryl Acetate, Aloe Barbadensis Leaf Juice, Parfum, Methylparaben, Propylparaben.
¿Son peligrosos? ¿Qué dice la regulación europea?
El Reglamento (CE) 1223/2009 de la UE fija los parabenos autorizados y sus límites a partir de evaluaciones científicas del Comité Científico de Seguridad de los Consumidores (SCCS).
El SCC evalúa datos; por ejemplo, en diciembre de 2023, concluyó que el metilparabeno es seguro hasta un 0,4 %, teniendo en cuenta su posible actividad endocrina. Por lo que ha reiterado que, mientras estos conservantes sean utilizados en los límites permitidos, son seguros y no representan peligro para el consumidor final.
De ahí se deriva la importancia de seleccionar y contratar laboratorios especializados que presten el servicio de fabricación a terceros de productos cosméticos, que cuenten con personal cualificado en la formulación química y en el cumplimiento de toda la normativa legal vigente para garantizar el lanzamiento de productos confiables y seguros.

¿Por qué la cosmética natural y ecológica los evita?
La esencia de la cosmética natural y ecológica es formular sus productos con ingredientes que provengan de fuentes naturales y renovables; por lo tanto, al ser los parabenos un conjunto de compuestos sintéticos, su uso va en contra de esta filosofía.
Otra razón clave por la cual se excluye su uso en productos naturales y ecológicos se debe a la prohibición de su uso por parte de organismos internacionales y certificadoras como COSMOS, Ecocert, Natrue y BDIH.
Asimismo, su utilización en este tipo de productos va en contra de su principio de precaución con la salud y planeta, ya que los parabenos están asociados a la alteración del sistema hormonal y a un impacto ecológico negativo, debido a que se han encontrado restos de estos en los ecosistemas marinos.
¿Qué conservantes se usan en su lugar?
La industria cosmética natural y la ecológica utilizan conservantes admitidos por sus certificadoras, como el alcohol orgánico, aceites esenciales, ácidos orgánicos y antioxidantes. Aunque son menos potentes, ofrecen una solución amigable y respetuosa con el medio ambiente y con la piel. Tienen la capacidad de proteger al producto de gérmenes y microorganismos y, si son conservados en lugares frescos y sin humedad, se alargará la vida útil del mismo.
Algunos ejemplos de estos conservantes y potenciadores naturales son: ácido sórbico, ácido salicílico, alcohol bencílico, gliceril caprato, vitamina E, aceite de árbol de té, benzoato de sodio, sorbato de potasio y muchos más.
Preguntas frecuentes
¿Están prohibidos todos los parabenos en la Unión Europea?
No, no todos los parabenos están prohibidos. En el Anexo II del Reglamento 1223/2009 se establece el grupo de químicos prohibidos: isopropylparaben, isobutylparaben, phenylparaben, benzylparaben, pentylparaben. Esto se debe a que no se tienen suficientes estudios científicos que aseguren que su uso no provoque daños a largo plazo.
¿Por qué los parabenos están prohibidos en productos para bebés?
Los parabenos de cadena química larga, propilparabeno y butilparabeno, están prohibidos en productos para ser utilizados en el área del pañal en niños menores de 3 años, debido a que la piel de esa zona es muy delicada y fina, permitiendo la absorción rápida de cualquier producto aplicado y que no sea aclarado.
¿Los parabenos son disruptores endocrinos?
Algunos parabenos tienen una débil actividad similar a los estrógenos, por lo que se vigilan de cerca. Es por ello que se mantiene un riguroso control y vigilancia en su utilización, los datos actuales del SCCS consideran seguros los autorizados dentro de los límites legales.
¿Cómo sé si un cosmético lleva parabenos?
Para saber si un producto cosmético tiene parabenos, se debe revisar en la etiqueta INCI la lista de ingredientes; una forma fácil de identificarlos es por el sufijo paraben.
Fuentes:
- EUR-Lex, Reglamento (UE) n.º 1004/2014. https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/ALL/?uri=celex:32014R1004
- AEMPS. https://www.aemps.gob.es/cosmeticos/legislacion-sobre-productos-cosmeticos/
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32723119/
- EUR-Lex, Reglamento (UE) n.º 1358/2014, que prohibió los cinco parabenos del Anexo II.


